jueves, 11 de agosto de 2022

PREDATOR: PREY (reseña)

 Pues ya está vista.


Y es un peliculón. 

Esta es la 5ª (7ª si cuentas sus aventuras contra Aliens) película de Depredadores y cuando piensas que está todo contado y que son todo clones, te das cuenta que si cae en manos de un buen guionista y un mejor director... pues la cosa puede salir a flote.
La película no es nada del otro mundo, pero como está bien contenida en sus aspiraciones, como es un ejercicio de supervivencia chulo, como visualmente nos enseña otros escenarios, pues mola.
La cosa es bien sencilla: una chica de los Comanches (que se la ve con grandes aptitudes) quiere ser cazadora en lugar de curandera... que casualidad que llega un Depredador a la zona y ya tienes la cosa en marcha, la chica se ve metida de lleno en un juego de presas...

No se innova nada, no nos cuentan cosas del planeta Depredador ni sus intenciones, ni falta que hace... Nos cuentan un relato de superación, con giros de guion, con unos escenarios naturales fotografiados con muy buen gusto que quitan el hipo.
Y punto. Que se repiten las cosas, que sabemos lo que va a pasar, que sí, que al final muere el Depredador, pero mira que se lleva peña por delante y lo que cuesta matar a ese cabrón...

Esto es lo que me tenía enganchado la película ¿Cómo vas a matar a un Depredador en en S.XVIII?

Sin ganas de cambiar el rumbo de la saga, tan solo intentado contar una historia más sin fantasmadas (aunque luego la ahí) dándole carisma a los personajes (Naru ya es todo una referencia de personajes que molan y la actriz Amber Mindthunder mola mucho) les sale un producto que aunque estrenado directamente en TV bien podría pagar la entrada en una sala de cine. 
Es buena, no sorprende pero entretiene y crea tensión, y eso ya es algo. Os diré que en momentos me recordaba más a la primera película de Rambo que a la propia Depredador.

Lo mejor es que la puedes ver con gente que se la sude lo de Depredador, cuando el producto está bien elaborado no hace falta ser de X forma, te gusta y punto. Ya me contaréis.



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